No podemos estar más orgullosos de nuestra cocinera, nuestra madre. Algunos grandes restaurantes tienen chef que han estudiados en escuelas impronunciables y hacen platos con productos que no conocemos, nuestra madre hace de comer a todos los clientes como si lo hiciera para sus propios hijos (que de hecho comemos allí jajaja) y lo hace con los productos que nos da nuestra Málaga. Experiencia, cariño y calidad, no hay más secreto en nuestra cocina.